Cada noche,
desde aquel 18 de Abril
trato de cerrar los ojos
tan fuerte,
para que me lleven contigo,
no sé a donde,
porque no sé donde estás,
pero me da igual,
yo solo quiero cuidarte,
y que tú,
me cuides a mi.
No estoy mal,
pero me haces falta,
falta para crecer,
y también para aprender.
La persona que eras tú,
ahora quiero serla yo.
Quizás sea un tontería,
o yo sea muy estúpida,
pero tú,
tu te mantenias firme,
cuando todo se complicaba,
nunca nos fallaste,
simplemente tu corazón,
el día en que dejo de latir.
Dolió y sigue doliendo,
no hemos olvidado,
y nunca lo haremos,
solo aprendimos a vivir sin tí.
Nuestros planes,
mis planes,
siguen en marcha,
antes de irte,
me diste tu consentimiento,
y parecias sentirte orgulloso,
a pesar de fallarte,
como tantas veces he fallado,
nunca me soltaste la mano,
siempre me apoyaste
y me ayudaste,
y ahora vuelvo a necesitarte,
necesito tu ayuda,
quiero que mi corazón palpite,
al ritmo que pongo mis pies en el suelo.
Hace años,
que ya no siento nada,
y todo lo que toco lo destrozo,
y para eso,
mejor me destrozo yo.
No quiero ser la culpable
de corazones rotos.
Ya no quiero confiar,
confiar en mis sentimientos,
o en mis emociones,
porque a corto plazo,
se me van,
y todo vuelve a empezar.
Y alguien dijo,
que empezar
nunca es fácil.
Elena Cantero

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