Por momentos,
quiero renacer,
para volver a oír,
para volver a ver,
para volver a tocar,
para volver a oler,
y para volver a degustar mi vida,
otra vida,
con otra cabeza,
quizás no lo pasaría tan bien,
o quizás tendría los pies en la tierra,
y mi mente no se alejaría.
O a lo mejor si no me hubieras dejado de tocar,
mi cabeza estaría en su lugar,
porque ahora mismo la he perdido,
y no se donde está,
y lo siento, primero por mi,
para encontrarme,
porque no se donde estoy,
ni a donde me dirijo.
Pienso para encontrar el camino,
pero no lo encuentro,
y me canso de pensar,
y por eso me dejo llevar,
para encontrar el camino,
que no el final,
sino el principio.

Sentir que todo es nuevo,
pero con todo en las manos,
sin que se me escape nada,
porque nada es lo que tengo,
sin perder el tiempo,
como pude perder,
quiero aprovechar cada minuto de mi vida,
tal cual me enseñaste tú,
Probablemente te fuiste sin saber todo lo que me enseñaste,
pero las pequeñas cosas se hacen grande día a día,
y yo hoy lo sé,
así que si de algo has de estar orgulloso
es de que todo lo que diste en vida,
por mi,
sirvió para plantar un bosque,
en el que quizá a veces me pierda,
pero también del que saldré con vida,
por lo que tú cultivaste,
y las semillas que plantaste forman lo que soy.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Lunax Free Premium Blogger™ template by Introblogger